¿Qué necesita mi negocio de mí hoy?

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El negocio es algo que te absorbe. Siempre requiere todo de vos, sobre todo tiempo. Nunca es suficiente.

¿Qué cosa me haría saltar de felicidad, si mi negocio lo cumpliera este año? ¿Está en las metas?

Uno debe saber alejarse emocionalmente de los vaivenes del rubro o puede terminar mal. Cuando sacaron la ley que en la práctica prohibía la venta de vehículos importados mató de un plumazo el segmento más rentable de los concesionarios. Y no por eso vi ningún dueño de un concesionario suicidarse. Esto no es para eufóricos. Para mí el mejor indicador del negocio es la recompra. Si vuelve a comprar significa que algo bien hemos hecho. El cliente no es de nadie y puede ir a comprar al negocio del vecino cuando quiera.

Si decidiera tener una empresa perfecta ¿Cuál sería el primer cambio que debiera hacer?

No hay empresas perfectas, porque dependen de la dirección humana que a veces acierta y otras no tanto. Pero aún si pudiéramos científicamente determinar cómo sería la empresa perfecta, este concepto quedaría obsoleto dos segundos después. El mundo solo sabe moverse hacia adelante.
Uno debe tener en cuenta el largo plazo para las decisiones estrategicas pero tambien fijarse que en el corto plazo no se ahogue.

¿Me contrataría a mí mismo para dirigir mi compañía?

Es una pregunta compleja, porque yo no trabajaría para otra persona, no me postularía ni aceptaría un cargo.

¿Cuáles son las tres cosas que marcarían la gran diferencia en mi empresa? ¿Están en las metas?

Hay variables que no manejamos. La más imperante es el producto (mix y stock). Nos lo manda Toyota y nosotros lo vendemos.
Nos enfocamos en que el proceso de compra de vehículos, suscripción de planes de ahorro y servicio de taller sea lo más placentero para el cliente y a un costo razonable que permita a ambas partes estar satisfechas.

A parte del Mix y del Stock la tercera variable sería un marco legal impositivo que no grave tan distorsivamente los vehículos. Hoy un cliente cuando compra un auto, casi el 60% de lo que paga son impuestos. Pero esas 3 variables no las podemos manejar, así que nos enfocamos en ventas tradicionales, planes de ahorro y taller. Tenemos objetivos que traza la marca y se baja línea que pasa por las gerencias hasta los vendedores y mecánicos.

¿Dónde quiero que mi negocio esté en 10 años? Si sigo como voy ¿dónde estaré en 10 años?

Esas preguntas son típicas de libros de países con gran estabilidad donde uno puede hacer una proyección lineal. Nuestro ecosistema es mucho mas complejo y dinamico. Nos obliga a replantearnos cuestiones basicas mucho mas seguido sin por eso modificar la Vision o la Mision de la empresa.

En 10 años voy a estar en mi escritorio y si continúan recomprándome los mismos clientes sabré que hemos hecho las cosas bien.

¿De qué se pierde el mundo si hoy cerrara mi negocio?

El mundo es muy competitivo. Si cerrara mi negocio, que es una concesionaria oficial de vehículos seguramente en el corto plazo sería reemplazada por otra. Lo nuestro es muy fungible, casi un comodity. No podemos decir que llevamos la bandera de la originalidad.

Salvo que tu empresa sea Google o Facebook diría que el impacto es minimo. Tal vez algún empleado o algún cliente note cierta diferencia con los nuevos dueños, pero a nivel general hay que ser muy egocéntrico para pensar que el mundo sería afectado.

¿Tienes energía?

Eso tiene mas que ver con el equilibrio y con hacer lo que a uno le gusta. La energía se agota. Pero también se renueva.

¿Eres flexible?

Al manejar una empresa necesitas ser flexible para sobrevivir. Creo que todos los emprendedores de Argentina lo son sin excepción.

¿Eres un buen comunicador?

Dimelo vos.

¿Eres organizado?

Uno trata que lo urgente no tenga prioridad sobre lo importante. Pero esa frase no siempre es aplicable. Cuando uno escala en volúmenes mas grandes es imposible administrar sin estar organizado aunque sea mínimamente.

¿Reconoces y corriges tus errores?

Cuando ocurren, los errores estallan fuerte y debes corregir. Y obviamente son responsabilidad del conductor.

¿Eres arriesgado?

No sé si etiquetarme de arriesgado. Pero alguien como yo que vivió el 89 con la Hiper Inflación y el 2001 con la terrible recesión y que aún quiera seguir invirtiendo en un país de alto riesgo y volatilidad como el nuestro podría ser denominado como al menos mínimamente arriesgado.

¿Conoces la gestión de tu negocio?

La mía es una empresa de ventas. Ahí está nuestro foco. Todo lo demás está organizado para que las ventas fluyan. No somos una empresa manufacturera o fabril. Pero lo seremos en el corto plazo. El Gobernador mantuvo negociaciones con el presidente de Toyota Argentina y ambos tienen la intención y decisión política de que empecemos a fabricar alguna pieza en Santiago del Estero. Me convertiría en el proveedor de la automotriz numero uno del mundo y eso no es poca cosa. Esta semana hemos firmado en la Escribania la compra de un predio grande con varias hectáreas donde se va a instalar la nueva concesionaria y la fábrica de alguna pieza con materia prima nacional.

¿Tienes aguante?

No está muerto quien pelea.

¿Sabes tomar decisiones bajo presión?

Creo que la pregunta debería ser más bien si sé manejar la presión. Las decisiones se deben tomar con la mente fría.

¿Sabes delegar?

El Core (corazón del negocio) no se delega. Delegar es muy fácil si tienes a la persona indicada. Como todo en la vida, encontrar a la persona buscada requiere un extenso “prueba y error”. Cuando encuentras a la persona, esta puede cambiar o se puede mudar.

¿Es más difícil ser exitoso cuando se es empresario por primera vez?

El tiempo te da experiencia que es muy valiosa. Dicen que un administrador está al tope de sus capacidades a los 45-50 años. Calculo que al principio uno es más arriesgado y con las crisis se va moderando.

¿Quién tiene más posibilidades de ser financiado por una entidad de capital de riesgo, un nuevo empresario o alguien que ya ha desarrollado proyectos exitosamente?

Depende de los contactos. Capital siempre ha sobrado en el mundo. Y esto ha ido aumentando década tras década.
Argentina, Estados Unidos, Japón o la Unión Europea tienen en la práctica tasa cero de interés en plazo fijo. Hay mucha gente con dinero excedente buscando proyectos para invertir.

El éxito empresarial, ¿habilidad o suerte?

Hay un poco de todo. Steve Jobs no nació en África. Y un africano que se mudó a USA hoy está revolucionando el mundo de los automóviles eléctricos (por Tesla). Además de habilidad y suerte deberíamos sumar Disciplina y Capacitación.

¿El éxito produce éxito?

Te abre puertas. Te genera contactos. Te sube el autoestima. Hay que saber utilizar los recursos para reinvertir. Pero no es garantía de nada. El pasado ya no existe.

¿Tienen más probabilidades de éxito las empresas que son financiadas por entidades de capital de riesgo de primer nivel?

No, para nada. Tampoco es seguro que por ser de primer nivel hayan hecho un análisis minucioso y honesto. En otro rubro teníamos a la consultora de auditoría de primer nivel mundial que avalaba lo que pasó en Enron. O más cercano al rubro préstamos es imposible no acordarse de Lehman Brothers. Y si miras el presente tenemos al Deutsche Bank a punto de provocar un tsunami financiero.

¿Si el fundador de la empresa ha tenido éxito antes, lo más importante es el capital de riesgo?

Qué lindo Slogan para una empresa de capital de riesgo.  Pero no tiene por qué necesariamente ser así.

¿De donde obtienen su idea la mayoría de los empresarios?

Él Benchmarking es muy útil. Pero también hay intuición o el estudio de los casos (como se enseña en Harvard). Algunos iluminados, que son pocos, innovan.

¿Sera la misma empresa de capital de riesgo que te apoyo en tu primer proyecto la que te apoye en tu próximo emprendimiento?

No siempre. Incluso si ha teñido ganancias extraordinarias en base a la negociación inicial. Si vos crees en tu idea y tienes el capital para invertir, por qué vas a pedir prestado? También podrías comparar ofertas de otras entidades o salir a la bolsa.

¿Quién recibe una mayorvaloración inicial, los empresarios experimentados o nuevos?

Lo importante son los resultados reales, no la antigüedad. Nadie podría darle una baja valoración al fundador de Facebook que con menos de 25 años piloteaba la corporación más influyente de Occidente.

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